jueves, 16 de septiembre de 2100

WELCOME TO MY BLOG

Buenas! Me presento... Me llamo María y os agradezco que entreis en mi Blog. Podréis encontrar diferentes entradas sobre diversos temas interesantes. Incluyo algunas experiencias propias que he vivido con mis alumnos de prácticas. Espero que lo disfrutéis y os parezca interesante. ¡Hasta Pronto!

jueves, 6 de noviembre de 2014

Aprendamos algo bueno de la Biblia...

En esta parábola o historieta, se nos enseña la bondad que hay que tener con las personas que nos rodean, puesto que lo que damos a los demás es lo que recibiremos por su parte.

Parábola del buen samaritano 



Como este ejemplo podemos encontrar muchos más para que los niños aprendan valores que les servirán para hacer de ellos mejores personas. Entre otros podemos encontrar:

La rebeldía en contradicción con la obediencia: Si no obedecemos a nuestros padres y personas responsables de nosotros, al hacer nuestra voluntad, nos daremos cuenta de que debemos escucharles y obedecerles. También es verdad que de los errores se aprende, como el hijo que marchó y derrochó toda su fortuna; pero cuando volvió no encontró rencor y exclusión, sino el perdón y la misericordia que tuvo su padre con él.

Parábola del hijo pródigo




Como podemos ver, cada una de ellas tiene un mensaje o moraleja apropiada para aprender valores que son aplicables a la vida cotidiana y a la identidad de las personas.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

MANUALIDADES NAVIDEÑAS


TARJETERO DE NAVIDAD CON FORMA DE COPO
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Materiales que necesitaremos:

- Modelos o patrones de copos de nieve                      - Pinceles
- Cartón                                                                        - Brillantina
- Cutter                                                                         - Pegamento
- Tijeras                                                                        - Perforadora
- Pinturas de colores                                                     - Hilo transparente
- Pinzas de la ropa pequeñas

Modelos de copos de nieve:



Pasos:

1. Imprimir el copo de nieve que más te guste como plantilla.
2. Dibujar la silueta en cartón, con todos los detalles.
3.  Usa la perforadora para hacer un agujero en la parte superior.
4. Pinta el copo del color que más te guste.
5. Decora el copo pintado como más te guste.
*Consejo: Queda muy bonito si le pones pegamento y le hechas brillantina por encima. Antes de eso, pon papel de periódico debajo para que no se esparza por el suelo.
6. Coge las pinzas de tender la ropa y pégalas en cada uno de los extremos, para después colocar las tarjetas en cada una de ellas.
7. Corta un trozo de hilo y haz un lazo pasándolo por el agujero que hemos hecho anteriormente. ¡Y listo para colgar!




CENTRO DE MESA NAVIDEÑO CON PIÑA SECA



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Materiales que necesitaremos:

- 1 piña                                             
- Un macetero o recipiente pequeño
- Pintura blanca                                
- Cartón, goma eva o cartulina        
- Accesorios para su decoración      
 - Pegamento                                     



Pasos:

1. Pega la base de la piña al recipiente o macetero.
2. Coloramos las puntas de la piña de color blanco para crear el efecto de nevado.
3. Dibuja una estrella en una cartulina y recórtala.
4. Pega brillantina a la estrella y sacude la estrella para que caga la que no se ha adherido.
5. Coloca la estrella en la punta más alta de la piña y pégala.
6. Por último, puedes decorarlo con guirnaldas y colares o dejarlo igual de simple que estaba, de las dos formas quedará preciosa.

domingo, 12 de octubre de 2014

Aprendemos Valores

Jueves 18 de Septiembre de 2014

Comenzamos la primera clase con un cuento llamado "El hada de la suerte" de Cornelia Funke... es un buen ejemplo de aprendizaje de Valores.


En todo el mundo, hay más o menos tres mil trescientas treinta y tres hadas de la suerte.
Pistacha, que era la mejor de todas, vivía con otras veintitrés compañeras suyas en la buhardilla de una Iglesia.

Una noche Tusnelda llamó a Pistacha. Tusnelda, el hada más gorda, era la jefa de todas ellas. Es lo normal en el mundo de las hadas: la más gorda es la que manda.

- Pistacha - dijo Tusnelda-, tienes que ocuparte de un trabajillo.
En la pantalla apareció la imagen de un chico.

- Éste es Lucas Piernilargo - explicó Tusnelda-.

Tiene seis años y el pobre anda siempre de mal humor.
No sabe qué es la felicidad. Es un caso difícil,
así que necesita urgentemente algunas clases particulares.
Aquí tienes su dirección.
- ¡Ahora mismo voy! - gritó Pistacha, y se fue volando.

Lucas Piernilargo estaba durmiendo. No es de extrañar, porque ya era más de media noche.

Pistacha se coló por la ventana, tomó aire y le sopló en la oreja.
El chico se despertó, asustado.

- ¡Hola, hola,hola! - exclamó Pistacha con voz amable-. Dicen por ahí que no sabes cómo ser feliz. Y que encima siempre estás de mal humor. ¿Es verdad?

Lucas parpadeó, atónito, pero aquella hada gordita no desapareció.  

-¡No pongas esa cara! Me llamo Pistacha y soy un hada de la suerte. Mi especialidad son los niños gruñones, como tú. ¿Qué te parece si me dedicas una sonrisa de bienvenida?

- No veo ningún motivo para ser feliz - replicó Lucas.

- ¿Ah, no? - Pistacha echó un poco de polvos de hada sobe la cabeza del niño -. Pues te equivocas.

Ser feliz es bonito. ¿No te parece bastante bonito?

Ven, ha llegado la hora de tu primera lección. Pistacha tomó la mano de Lucas y salió volando.

Pistacha dejó a su alumno en el resalte  del tejado. El pobrecillo temblando, sin atreverse a mirar hacia abajo.


- ¿Te gusta?


- ¡No, es horrible!


- ¿Horrible? ¡Bah! - exclamó Pistacha -.


Préstame atención: he de enseñarte a ser feliz, y no tengo todo el día, así que no te despistes.


¿Cómo te encuentras?


-¡Fatal! -contestó Lucas, temblando como una hoja-. Est es espantoso.

¡Qué mareo! Me muero de miedo.

- Bien- asintió Pistacha-. Muy bien.


Entonces lo acompañó hasta su cuarto y lo dejó flotando sobre la cama.


- ¿Quieres acostarte? -susurró Pistacha.


-¡Sí! -rogó Lucas. En ese momento Pistacha lo dejó caer justo en el centro de la cama.


Lucas se cubrió con la manta y suspiró aliviado.


-¡Ah! -murmuró-. ¡Qué calentita y suave! ¡Es una auténtica maravilla!

-¿Eres feliz? -preguntó Pistacha con dulzura.

- ¡No lo sé! -refuñó Lucas.

- Bueno, pues entonces hasta mañana. Y, ¡pling!, desapareció.

A la mañana siguiente, Lucas, encontró a Pistacha sentada dentro de su taza y, para colmo de males, ¡se había bebido su cacao!

- ¡Delicioso! -cuchicheó el hada, chupándose los dedos -. Seguro que todas las mañanas te sirven esta esquisitez. ¡No entiendo que pongas esa cara de mal humor! En fin, es la hora de la lección número dos. Y , ¡pling!, desapareció otra vez.

-Lucas -le dijo su madre-, ¿por qué me miras así?

- ¿Puedo tomar más leche con cacao? -suplicó.
Su madre le llenó la taza, pero cuando él quiso beber, descubrió que no quedaba ni una gota.Durante todo el día pasó lo mismo. Siempre que quería tomar leche, agua o zumo, el vaso se vaciaba solo. Por la noche tenía tanta sed que se le pegaba la lengua al paladar.

A la mañana siguiente descubrió que Pistacha estaba otra vez en su tazón.

-¿Te gustaría tomar un traguito de leche con cacao? -le preguntó.

-¡Sí! -exclamó Lucas.

Entonces la taza se llenó de un aromático cacao.

- ¿Y ahora? ¿Eres feliz? -le preguntó Pistacha al oído.

- ¡Mamá, está delicioso! -exclamó Lucas, y regaló a su madre la sonrisa más radiante de toda su vida.

- Bueno, pues hasta mañana -se despidió Pistacha, y desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

A la mañana siguiente, Lucas, bien abrigado en la cama, bebía leche con cacao y disfrutaba de un breve sentimiento de felicidad.

-Ah, el señorito piensa que ya ha aprendido lo suficiente, ¿no? -dijo Pistacha -. ¡Pues te equivocas! Lo que has conocido es sólo un trocito pequeñísimo de la felicidad, tontín. No te gusta salir ¡verdad? -le preguntó Pistacha pellizcándole la nariz -. No brincas, no saltas, no juegas con los demás niños ¿verdad?

- ¿Y qué? Saltar es de tontos.

- ¡Pues hacer el tonto ayuda a ser feliz! Azul, verde, amarillo, rojo: los colores ayudan a ser feliz. ¡Qué gruñón eres! -le recriminó Pistacha. Entonces le sopló en los ojos y desapareció. ¡Pling!

Durane los tres días siguientes, Lucas lo vio todo gris. ¡Entonces sí que estuvo triste! Fue horroroso.

Al cuarto día, Pistacha apareció sentada en un zapato. Era por la mañana, justo antes de que Lucas se fuese al cole.

-¡Vamos allá! -murmuró el hada, y volvió a soplarle en los ojos.

Entonces Lucas salió de su casa dando brincos. Saltó por encima del perro de los vecinos, bailó alrededor de las farolas y se encaramó a todos los árboles que se cruzaban en su camino.
El mundo estaba tan lleno de verde, azul y amarillo que Lucas también se sintió lleno de felicidad.

- ¿Que cómo es la felicidad? -le preguntó Pistacha, revoloteando alrededor de su nariz.

- ¡Es tan redondita como tú! -gritó Lucas-. ¡Es gordita y atrevida,cálida, suave, roja, azul y ligera como una pluma!

-¡Exaaaaaacto! -exclamó Pistacha -. ¡Exacto, exacto y también sabe a cacao!

Y, ¡pling!, desapareció. Y ya no tuvo que volver.
Pero en los labios de Lucas quedó pendida una sonrisa, una sonrisa de las grandes. Y entre sus dientes brillaron los polvitos de hada durante mucho, mucho tiempo.





martes, 23 de septiembre de 2014

Primer día de prácticas...

Empecé la mañana escuchando una vocecilla que decía: ¡¡Por fin libres!! al abrir la puerta para entrar en el colegio... Me llamó la atención que utilizase ese término para definir la escuela.

Llegué al despacho de la hefa de estudios, le dije mi nombre y me dijo que tenía asignado el primer curso, más concretamente a las clases que  mi tutora de este año (y del pasado) enseña. Me hubiese gustado aprender en otros cursos como en 3°, 4°,5° o 6°; pero no ha sido posible puesto que ningún docente más había pedido aprendiz de prácticas.

Por otra parte, doy gracias porque me han asignado 1° de Primaria que son los `peques`, y están aprendiendo a leer. Espero contribuir positivamente a su aprendizaje y no molestar.

Si la clase fuera mía podríamos empezar cantando una canción mientras se sientan, como por ejemplo:


Quiero dar una nueva oportunidad a este curso que entra, prometo dar lo mejor de mí y entregarme. Hasta la próxima!